Leía el otro día un Blog, en que se trataba el tema de las pulseras Power Balance, argumentando en el mismo que se trata de un fraude, que lo que prometen en su publicidad no es cierto y que todo el que había comprado dicha pulsera había sido estafado. Esto mismo ha sido publicado en periódicos revistas y medios de comunicación, pero su venta continua.
Se argumentaba en el Post, que se trata de un simple plástico, que dicho plástico se puede conseguir en ferreterías a un coste bajísimo, al parecer se vende por metros y no está demostrado ningún efecto beneficioso ni equilibrante.
En las opiniones a dicho post se trataba de tontos, ingenuos y pardillos a todos los que se habían gastado 35€ en dicha pulsera.
No seré yo quien demuestre los efectos positivos, ni quien diga que no pueda ser un fraude publicitario y hasta denunciable, pero creo que esto no tiene nada que ver con su venta.
Lo que yo pienso, es que la mayoría de los que se gastan los 35€ en comprar la pulserita lo hacen por moda, les da igual que no les quite los dolores o los equilibre, pues no están faltos de equilibrio ni les duele nada, están convencidos de que en el peor de los casos no les va a causar ningún mal, son gente de clase media, o media-alta joven y deportista a la que no les supone ningún esfuerzo gastar 35€, por eso todos los argumentos descalificativos o positivos quedan en segundo plano cuando se trata de esnobismo, moda o tendencia.
Este artículo como otros muchos se puso de moda a raíz de una campaña publicitaria acertada, en la que deportistas de elite y famosos la lucían, motivo por el que una gran mayoría de seguidores de dichos deportistas y famosos salieron a comprarla como si su vida dependiera de llevarla puesta y estoy convencido de que alguno hasta sintió un efecto placebo al ponérsela, lo del precio es lo de menos, se trata de ir vestido como Ronaldo, o lucir el reloj de Fernando Alonso, o los pantalones rotos que luce Guti, el articulo es indiferente, el precio es indiferente, si nos lo podemos permitir lo compraremos, a nadie se le escapa que un articulo que se vende roto es un articulo defectuoso, entonces pregunto ¿porque se paga hasta quinientos €uros por unos pantalones con rotos en las rodillas y se lucen con orgullo? La respuesta es la misma, marca, tendencia o moda.
Recuerdo aun una campaña publicitaria en la que se vendía un vehículo equipado con “Cimpiritione,” si de aquella sale el Ronaldo de turno diciendo que se siente en forma y más equilibrado desde que conduce su flamante vehículo con “Cimpiritione,” hoy todos los coches irían equipados con nada porque al final ¿Alguien sabe que es el “Cimpiritione”?. Pero esto no tiene la menor importancia porque llevaríamos el coche que lleva Ronaldo y nos sentiríamos Ronaldo en su interior, es decir triunfadores.
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